Origen de la APC y Marzo

A 31 de marzo 2017, en Chihuahua capital
Origen de la APC y Marzo
Por: Ala Sur

El mes de marzo vino acompañado de acontecimientos significativos y de un impacto político inmediato en nuestro acontecer. Si bien, las protestas por el incremento de las gasolinas se redujeron y diversificaron, el descontento social se mantuvo. Enero, febrero y marzo han sido meses convulsos, las demandas populares no logran ser cubiertas ni de manera paternalista como acostumbra el estado Burgués. El origen de la Asamblea Popular Comunitaria (APC), sobreviene precisamente de este contexto. Los dos primeros meses significaron nuestro conocimiento, formación y presentación oficial, mientras marzo aconteció un trabajo público y coordinado.  

El Nuevo Amanecer de Javier Corral y sus seguidores quedó diezmado al finalizar el primer trimestre del año. En enero y febrero se rompieron las alfombras rojas, las flores y regalos entre las nuevas administraciones municipal y estatal. El incremento a las gasolinas fue la punta del Iceberg, como quedó en el Manifiesto de la APC[1].

Desde el revés transitorio al gasolinazo el 31 de enero encabezado por la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), en la ciudad de México, parte del Movimiento vs el Gasolinazo en el estado, se ha referenciado en tres demandas: 1) La defensa de las y los compañeros camarguenses del Movimiento vs el Gasolinazo y otros, al ser reprimidos y haberse liberado órdenes de aprensión en su contra. 2) La liberación constante e ininterrumpida de casetas de peaje en el estado, así como la toma de oficinas de gobierno, protestas callejeras y mítines políticos. Y 3) Sobre la defensa y reducción del Derecho Vehicular ($ 388.88), a nivel estado. En este último tema parlan, el Retén Ciudadano Chihuahua, Retén Ciudadano Sur, Reten Ciudadano Cuauhtémoc y Retén Ciudadano Juárez.

Del mes de marzo sobresalió la balacera en el seccional de Álvaro Obregón[2] (lugar conocido como Rubio[3]), con una duración de más de tres horas, y según fuentes oficiales, alrededor de 5,000 casquillos percutidos. Del mismo modo, el asesinato de la periodista Miroslava Breach[4], a los días cercanos, conmocionó a un sector importante de la población chihuahuense. Sobrevino que mientras esto ocurrió, el gobernador Javier Corral se encontraba jugando Golf en acaudalado hotel de la ciudad de Mazatlán[5]. Las respuestas inmediatas procedieron los días, y entre ellas, la visita del Padre Alejandro Solalinde inclinándose por AMLO para el 2018[6], abonaron para el descredito de Javier Corral y sus asesores. En una acción de apariencia más visceral que planeada, el gobernador lanzó una ofensiva llamada “Justicia Para Chihuahua”, que incluyó órdenes de aprensión para el ex Gobernador Cesar Duarte, el ex Alcalde Javier Garfio y otros colaboradores de las administraciones pasadas. Hubo otros comentarios importantes, el domingo 26 de marzo, el arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckman, reconoció al incremento de la violencia y asesinatos[7]. Mientras que ese mismo día Corral decidió participar en la carrera del Club Rotario San Felipe en la ciudad de Chihuahua[8].

El tema de la violencia sigue estando vigente, una diferencia con respecto a los más de 10 años transcurridos desde el 2006, cuando Calderón llevó la Militarización a escala nacional, es que hoy más que antes, sabemos que los resultados sólo han sido el incremento de los feminicidios, ejecuciones y desapariciones. Si bien la militarización no es reciente, el triunfo de Trump, el de Javier Corral, el incremento de las gasolinas, la Ley de Seguridad Interna, entre otras cosas, el paso de instalar una nueva zona militar en Tlacolula, Oaxaca[9], nos conducen a una nueva etapa, un nuevo capítulo de la reconversión geopolítica del planeta. Un paso más en la militarización del país para pretender contener y hacer frente al incremento del descontento social.  
               
¡Chihuahua no es Cuartel Fuera Ejercito de él!


Fuentes y notas sustanciales:

Ayotzinapa
Revalidación Vehicular