Tomado de: La Jornada Zacatecas
Berlín. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, parece habitar una realidad paralela. Al tiempo que crecen las tensiones y los llamados al boicot de la Copa Mundial 2026, el suizo apela a una solución casi mística que, según él, borra cualquier rastro de controversia, incluso cuando una edición es objeto de críticas por graves abusos de derechos humanos. “Hubo muchas críticas (en Qatar 2022), pero cuando el balón comenzó a girar, la magia comenzó”, dijo el jueves durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos. En contraste, un integrante del comité ejecutivo de la Federación Alemana de Futbol (DFB) advirtió que es momento de considerar el sabotaje debido a las acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Oke Göttlich, presidente del club de la Bundesliga St. Pauli y uno de los 10 vicepresidentes de la DFB, declaró al periódico Hamburger Morgenpost que “ha llegado el momento” de “considerar y discutir esto seriamente”. Trump ha sembrado discordia en Europa con su intento de adquisición de Groenlandia, un territorio semiautónomo de Dinamarca, miembro de la OTAN, y su posterior amenaza de imponer aranceles a ocho países europeos que se opusieron a la adquisición.
Esto dejó a muchos de los aliados más cercanos de Estados Unidos advirtiendo sobre una ruptura con Washington capaz de destrozar la alianza de la OTAN. “¿Cuáles fueron las justificaciones para los boicots de los Juegos Olímpicos en los años 80?”, planteó Göttlich. “A mi entender, la amenaza potencial es mayor ahora que entonces. Necesitamos tener esta discusión”.









