martes, 4 de septiembre de 2018

Sin un Campo Productivo y con Autonomía Política no puede existir Autosuficiencia Alimentaria, sin ella, no puede haber ninguna Transformación Social.

Ing. Fernando Flores Madrid[1]
Luis Iván Tarín Alcalá
Asamblea Popular Comunitaria

A raíz del triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el pasado 1º julio como nuevo Presidente de la República Mexicana, se habla de la posibilidad de transformar al país (la IV Transformación), haciendo referencia a lo que para él resultan los procesos históricos con mayor importancia e impacto social en México (Independencia, Reforma y Revolución Mexicana).

¡Una transformación que dé mayor importancia a las y los más desprotegidos del país, tendría necesariamente que referirse al sector campesino!

Con motivo de ello, se han comenzado los trabajos correspondientes, es el caso de la reciente visita de Víctor Suárez, Próximo Subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), con diferentes productores del Estado de Chihuahua.

Un  primer intento se llevó a cabo el 31 de julio, asistiendo productores y ejidatarios de algunas regiones del Estado de Chihuahua, y debido a que no se pudo concretar la asistencia del próximo Subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, la convocatoria finalmente se presidió por Juan Carlos Loera de la Rosa (Diputado Federal Electo elegido como Coordinador Estatal de Programas Sociales), quien se pronunció por una nueva política de “Gobierno Territorial” y Miguel Ángel Colunga (Electo Coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local), quien también manifestó públicamente interés en trabajar cercano a la Asamblea Popular Comunitaria (APC). Asimismo, se tuvo una segunda reunión el 10 de agosto, en un conocido restaurante de la ciudad de Cuauhtémoc, en donde Víctor Suárez, Próximo Subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, asistió presidiendo la reunión con arriba de 40 productores de la región y comprometiéndose a ubicar el Autosustento Alimentario como prioridad nacional.

En dichas reuniones, hay que decirlo, hemos participado con toda la voluntad y necesario entendimiento del nuevo contexto político nacional, aunque siempre manteniendo la agudeza y críticas necesarias que nos caracteriza, por ello, exponemos lo siguiente:

Es verdad que los problemas de los campesinos y productores de campo chihuahuense no se generaron en los dos años que tiene el Gobierno Estatal de Javier Corral, su pecado, en todo caso, es que, habiendo hablado de resolverlos y prometiendo soluciones todavía no muestre, ni siquiera voluntad política para dar la cara (represión frijoleros; ausencia de solución en sobreexplotación del agua por productores Nogaleros, entre otros, problemas relacionados con el campo).

Desde luego no es ocioso dirigirnos a los orígenes de los problemas del campo chihuahuense que, si bien no son de ahora, ni privativos del estado de Chihuahua, sino del país en general, también es cierto que éstos se han venido agudizando, en la medida que no se han desplegado políticas públicas, ni acciones transversales que ayuden a la reactivación del campo en México.

¡Se trata de una inacción como parte de una práctica, en una política de entrega de la Patria a los capitales trasnacionales!

El Ejido, la Propiedad Comunal y las Cooperativas Agrícolas, como ejemplos, pueden y deben desplegar formas organizativas que posibiliten una productividad que compita tanto en los mercados regionales y estatales, como nacionales. Es falso que la pequeña parcela, unidad productiva, minifundio, traspatio o como quieran llamárseles, no resulte productiva ni competitiva. Los campesinos y pequeños productores tenemos razones técnicas, científicas y sociales para demostrar dicha falacia.

En realidad, existen Cooperativas, Uniones y Empresas Sociales que han resultado exitosas, inclusive dentro de ellas, las hay quienes están sosteniendo niveles de exportación. El problema no es precisamente el retorno a la Hacienda Capitalista del Porfiriato, como algunos neo-latifundistas nacionales y extranjeros pudieran desearlo.

No se requiere ser expertos para reconocer que el Campo Mexicano posee tal variedad de climas y productos, que comparativamente podemos superar a países altamente desarrollados. Los riesgos de la globalización están en la manera en cómo se concibe ésta, de parte principalmente, de los que solo piensan en la especulación y la ganancia, sin importarles la exclusión y devastación que ocasionan. Es en este sentido que, los errores de los gobiernos de los últimos 30 años, tanto a nivel federal como estatal, son caracterizados principalmente por su ausencia en políticas que alienten la producción, además de llevar a cabo una práctica de entreguismo y claudicación.

Se deben optimizar los recursos y dejar de lado aquellos proyectos y programas de corte paternalista, así como asistencialistas, que se caracterizan por la entrega de animales (borregos, marranos, etcétera), sin garantizar la alimentación de los mismos; aquellos que proporcionan semillas (frijol y maíz principalmente), sin saber si quienes las reciben cuentan con tierras y/o parcelas en donde sembrar; otorgan y ofrecen créditos, maquinaria y herramientas especializadas sin el acompañamiento y capacitaciones necesarias.

Por lo anterior, identificamos cuatros grandes lastres entre la población campesina en el estado de Chihuahua, que bien, pudieran ser considerados para la media nacional:

1.- Una grave pérdida de la identidad nacional en equivalencia con la pérdida de la soberanía alimentaria.

2-. Una deuda histórica derivado del menoscabo hacia las formas y costumbres de nuestros pueblos indígenas.

3.- La urgencia de generar cambios para revertir la pérdida de la Autosuficiencia Alimentaria de las comunidades campesinas y su capacidad para generar excedentes.

4.- Niveles de salud y educación por debajo de los establecidos como mínimos.

De ahí que nuestras demandas sean:

a) Fomento inmediato al sentido de pertenencia nacional, reconociendo nuestra Nación como pluriétnica y multicultural, recordando nuestra historia como pueblos en lucha, ya que resultaría muy lamentable tener que repetirla.     

b) Respeto irrestricto por las formas y costumbres de nuestros pueblos, así como recuperación de sus territorios y recursos naturales, principalmente de los pueblos indígenas de México, así como la búsqueda de los acuerdos que les beneficien en el más alto sentido de la palabra.

c) Apoyo inmediato a Proyectos Productivos en las regiones más lastimadas por la política Neoliberal de últimas décadas.

d) Fomento a la Salud y Educación Pública y Comunitaria.

e) Revalorar la importancia y dar fomento a la producción de traspatio y minifundio, en todas las formas de tenencia, facilitando su integración mediante la creación de figuras asociativas y cadenas de mercado.

f) Capacitación constante en producción y organización tomando como base los liderazgos auténticos y evaluando la real interlocución.

Finalmente, de manera necesaria demandamos un diálogo y recordamos los compromisos y responsabilidades a los que se comprometió AMLO y su proyecto con los pueblos de México. La Patria por la que en la Asamblea Popular Comunitaria luchamos, es una en donde quepamos todos y no aquella de la que nos están expulsando. El campo mexicano para nosotros es concebido como un circuito de vida y no como la posibilidad de un mercado para la especulación y la ganancia.

¡Sin un Campo Productivo y con Autonomía Política
no puede existir Autosuficiencia Alimentaria, sin ella,
no puede haber ninguna Transformación Social!
    


[1] Texto original “Rescate y Desarrollo del Campo” del Ing. Fernando Flores Madrid presentando el 13 de febrero del 2003 al entonces presidente Vicente Fox Quezada. Adaptación y edición de Luis Iván Tarín Alcalá.

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