sábado, 25 de noviembre de 2017

¡Perdimos la Batalla!

Noviembre 2017, Chihuahua capital
¡Perdimos la Batalla!
Por: Luis Iván Tarín Alcalá

Militarización, entre la Pantalla Grande y el Street Word

El asesinato de periodistas se enmarcó dentro del incremento de la violencia en el estado de chihuahua, posterior a la elección de Javier Corral como gobernador. Conforme sumaron los días del año, las cifras de los feminicidios, las desapariciones y ejecuciones se incrementaron. 

Cabe decir que no sólo en el estado de Chihuahua, Bárbaro y Violento como suele describirse coloquialmente, sino a nivel nacional como parte de los costos de la llamada Guerra Vs Crimen, heredada del 2006 con Felipe Calderón y profundizada por Enrique Peña Nieto. 

Ciudad Juárez y el tema de los miles de asesinatos de mujeres, es un parteaguas en la historia reciente de nuestro país, no podemos olvidar que la militarización del territorio nacional comenzó por el estado de Chihuahua.

Haciendo valer el pleonasmo, el comienzo inició(sic), por militarizar los dos principales municipios de Chihuahua. Bajo nombre de la “profesionalización” de las policías municipales en nuestro estado, se daba entrada al proceso militar que hoy ocupa al país entero. Lo podemos ubicar en las administraciones de Francisco Barrio (PAN, 1992-1998) y Patricio Martínez (PRI, 1998-2004). 

En esos años, la hegemonía del Consenso de Washington[1], influyó casi por completo a la Norteamérica que incluye a los estados del norte de México. Habían logrado penetrar en los espacios íntimos de la población chihuahuense. El intercambio entre las décadas de los años 80 y 90 coincide perfectamente con la entrada del Neoliberalismo en México. Se lograba por fin el acceso a las grandes ligas.

En ciudad Juárez, a comienzos de la década de los 90, aparecieron escandalosos asesinatos principalmente de mujeres obreras que recibieron el nombre de Feminicidios. Emblemático resulta el nombre del “Campo Algodonero en 1993”. 

Si bien es cierto, es sencillo averiguar, que el término es acuñado por Diana Russell en 1970, en la fronteriza Juaritoxica, como coloquialmente llaman en algunos espacios, los feminicidios son el resultado indirecto de la política específica asentada en aquellos años que, entre otras cosas, instauró la Industria Maquiladora como alternativa económica para el estado. Por tanto, era necesario protegerla, el asesinato múltiple de mujeres resultó ¡quizás! como consecuencia colateral del desarrollo maquilador. 

Los feminicidios llegaron a la par o como resultado indirecto de la Maquila en Juárez, por una sencilla razón, el incremento de policías y militares en las calles. 

La Industria Maquiladora se instauraría ¡Sí y sólo sí! se adecuaban algunas leyes, reglamentos y requisitos: dos de ellos particularmente relacionados, la urgente necesidad de profesionalizar a las policías locales. Recordemos el nombre de CALEA como una de las principales certificaciones de la policía en la administración de Patricio Martínez. Así como la tipificación del Graffiti como delito. Para proteger el auge maquilador en cuestión, era indispensable “Profesionalizar-militarizar” a las policías locales, el asesinato múltiple de mujeres surgió como “consecuencia indirecta” del incremento de policías y militares en las calles de las principales ciudades del estado.

Charles Bowden concurrió con su libro sobre ciudad Juárez, “The Laboratory of Our Future (1998)”, mismo en el que Noam Chomsky, asistió el prólogo al denominar a ciudad Juárez como una especie de Laboratorio Social. La película Hollywoodense, con alguna fama, “Sin City”, producida por Robert Rodríguez y Frank Miller, traducida al español como “La Ciudad del Pecado”, en una metáfora violenta y estéticamente perturbadora de la misma frontera juarense. Los hermanos Cohen, por su parte, formularon una bella narración protagonizada por Javier Barden en un su relato “No Countyry for Old Man”, especifico del acontecer cotidiano del estado de Texas. En el mismo relato visual, Tommy Lee Jones representa el ocaso de la justicia, a través de la figura del Sherrif, en un Old West, rejuvenecido por una nueva disputa del territorio que abarca al sur de los E.E.U.U., y el norte de México. Más recientemente, “Logán” y su barbaridad extraordinaria recurrieron al Paso, Texas como refugio de supervivencia temporal. Quizás entendible porque Trump y sus constituidos quieren igualar el experimento civilizatorio presente con un Mega Muro Fronterizo.  

La propaganda y las circunstancias de los Estados Unidos y México, centrándose en un vínculo más íntimo entre las ciudades fronterizas de El Paso y Juárez en las últimas décadas del siglo pasado y las primeras del presente, implicando al TLCAN, la inmigración, pandillas, corrupción, narcotráfico y pobreza, con un México muy desigual frente a los Estados Unidos y Canadá, dio como resultado colonias y asentamientos urbanos empobrecidos, trabajo en maquiladoras y fábricas de propiedad extranjeras, arrestos y abusos a las víctimas de la violencia a nombre de la Lucha Contra del Crimen, así como dificultades dobles y triples para mujeres y niños, ha sido el resumen de la vida en Juárez. Así como el Neoliberalismo desmanteló, casi por completo, al Estado Nación para la posterior privatización de sectores como la Salud, Educación, Energía, por mencionar sólo algunos, la Justicia, podemos decir, ha sido igualmente privatizada.

En nuestros días, quienes habitamos Chihuahua, sabemos de cierto, que la justicia no proviene de la vieja máxima “Ojo por Ojo, Diente por Diente”, como pretenden discursos mediáticos y oficiales. Mucho menos, bajo la fórmula de la Legítima Defensa, lo que en día pregona, es la Ley de los Justicieros; células y comandos armados especializados determinan quién debe morir

La Privatización de la Justicia terminó concediéndole el uso de la violencia, seguridad y/o justicia social a la Paramilitarización y/o Narco Estado. La Guerra vs en el Narco fue el nombre de la empresa que instauró el experimento social de ciudad Juárez a escala nacional, que entre otras cosas significó el pretendido control total del comercio y/o traslado de drogas de México and USA country. La transferencia de enervantes y armas continúa siéndolo de manera continua…, aún y con el Ejército a las calles[2].

Una de las señales con mayor notoriedad de que ¡Perdimos la Batalla!, frente a la Militarización, es la disminución de colectivos y personas que sostienen la urgencia del regreso de los cuerpos militares a sus cuarteles. Las demandas y consignas de ¡No a la Militarización! ¡Fuera Ejercito de las calles! Disminuyó. 

Quizás la principal derrota que acontece en la misiva textual, no significa que Logan haya logrado reproducirse en una bella criatura mucho más violenta y peligrosa. Tampoco que Tommy Lee Jones haya aceptado personificar la derrota del Sheriff…, la capitulación consiste, en que a nivel sociedad, íntimo y colectivo, se cree que la solución para contrarrestar Frankenstein Sociales, deben construirse monstruos mayores. Se dejó de salir a las calles a exigir el regreso de los militares a sus cuarteles, y eso en sí, es una derrota.

Durante el transcurso del año 2017 las principales ciudades, así como una importante zona rural, del estado de Chihuahua vivieron una nueva oleada de violencia, la cual aún no sabemos si adecuarle como un nuevo capítulo más en la Guerra vs el Narco, iniciada en 2016 por Calderón. 

No obstante, lo que definitivamente sí podemos calificar es un incremento y/o agudización de la violencia en la entidad. Y aunque las versiones oficiales y reacción del actual gobernador, se mantienen en la negación y/o en el esquema de los grupos antagónicos (Guerra entre Cárteles), resulta cada vez más convincente, para quienes habitamos en el estado, que nos encontramos en una Guerra tipo Razzia en donde la mayoría de la violencia armada queda perfectamente explicada bajo los esquemas de ejecuciones y desapariciones perpetuadas por “Grupos Paramilitares” y/o “Escuadrones de la Muerte”, muchas de las veces integrados por policías y militares del estado y/o bajo su anuencia. 

En la actualidad está más que documentado que autoridades, gobiernos, cuerpos militares y policiacos están implicados en abusos frente a la población y/o sectores menos favorecidos. Del mismo modo, que vemos al actual gobernador negando la presencia de la violencia como su única salida, observamos a Maru Campos gastando recursos y tiempo en la compra de juguetes militares como The Black Mamba.

¡LA POLÍTICA DE JAVIER CORRAL Y MARU CAMPOS HAN ESTADO BAJO LA IDEA PROTEGER A LOS RICOS Y PODEROSOS, MIENTRAS PRETENDE MANTENER A TODOS LOS DEMÁS ASUSTADITOS Y CALLADITOS!


Referencias:




[1] El Consenso de Washington, según el portal del Observatorio de Multinacionales en América Latina, se refiere “al conjunto de medidas de política económica de corte neoliberal aplicadas a partir de los años ochenta para, por un lado, hacer frente a la reducción de la tasa de beneficio en los países del Norte tras la crisis económica de los setenta, y por otro, como salida impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) a los países del Sur ante el estallido de la crisis de la deuda externa. Todo ello por medio de la condicionalidad macroeconómica vinculada a la financiación concedida por estos organismos”.  http://omal.info/spip.php?article4820